lunes, 20 de junio de 2016

Travis - Everything at Once (2016)

"When enough is enough and it's all too much for anyone 
When you're out on your own, everybody's in love"




Creo que de Travis siempre recordaré sus tres primeros discos: Good Feeling, el fabuloso The Man Who y The Invisible Band, luego los escoceses han entrado en una zona de confort que hasta ahora no ha podido (o mejor dicho querido) salir, su último disco titulado Everything at Once, no es la excepción a esta premisa, ya que es un disco que sigue con los cánones a los cuales Travis nos tiene acostumbrado, sin embargo este no es un disco aburrido, todo lo contrario es un disco que se deja escuchar , a pesar de ser monótono y predecible, es efectivo, ya que las canciones son directas y simples, llenas de melodías y cargados con una esencia sosegada que es la firma típica de los escoceses. Si bien es cierto este disco no entrará en la historia, ni será recordado como el mejor trabajo de Travis; pero al menos les garantizo que las (pocas) veces que lo escuches no lo te arrepentirás. En conclusión un disco que a pesar de que sabes que va a venir, no te decepciona.

Track Listing: 



Daniel Mosquera

martes, 7 de junio de 2016

Xiu Xiu Plays the Music of Twin Peaks (2016)

"Are we falling in love?"



Twin Peaks fue una serie (y posteriormente tuvo una adaptación cinematográfica) creada por David Lynch, es considerada como una serie (y película) de culto, no sólo por su sólido arco argumental o por la forma como fue narrada, sino también por su música que estuvo a cargo de Angelo Badalamenti (el cual es un colaborador recurrente de Lynch), dicho soundtrack compartía la esencia misteriosa y tétrica de la serie, lo cual creo yo, ayudó a que Twin Peaks sea un producto completo, ya que creó una atmósfera musical que se complementaba perfectamente con las imágenes visuales. Hacer un covers algo sencillo, lo complicado es apropiarse de la obra original, darle el toque personal del artista para poder recrearla, son pocos artistas los cuales tienen covers que ha superado al origina, y dentro de ese reducido grupo de artistas que han sabido hacer suya una canción ajena, debemos de agregar a la banda californiana Xiu Xiu, ya lo que hicieron con la obra de Badalmenti es algo excepcional, un verdadero deleite al oído, recreando de una forma sobria el soundtrack de esta serie, respetando la esencia lúgubre y enigmática de la obra original, y al mismo tiempo imprimiéndole el toque particular de esta banda, llevándolo a terrenos más experimentales y ásperos, en donde no tienen reparo de incluir distorsiones y juegos de voces para elevar el grado de lobreguez de las canciones. Estamos enfrente d una trabajo impecable de Jamie Stewart y los suyos, en donde los fans de la banda sonora de Twin Peaks no se sentirán decepcionados, sino agradecidos por la grandilocuente ejecución de Xiu Xiu, ya que supo mantener el meollo pero al mismo tiempo brinda una nueva perceptiva ampliando los horizontes imaginarios y esperemos que Lynch incluya alguna de estas canciones en la tercera temporada de la serie.

Track Listing:


martes, 17 de mayo de 2016

Radiohead - A Moon Shaped Pool (2016)

"And true love waits In haunted attics"



Por primera vez en la historia de Oídos Vírgenes, nuestros dos redactores opinaran del mismo disco:

LesterStone

Después de la desazón que me generó The King of Limbs, que fue un álbum que me pareció desangelado y sin gracia al margen de uno que otro pasaje decente logrado a base de puro oficio (y que luego de aquel 2011 sigo sin volver a revisar, aunque igual no creo que mejore mucho en mi cánon personal), el leer que Radiohead tenía material nuevo para ofrecer en este 2016 era algo que ya no me generaba demasiada expectativa. Y no porque pensara que no podían mejorar luego de aquel bache, sino porque en general sus lanzamientos post-Kid A (que supuso en su momento todo un abreojos para mí a un género que no había explorado muy bien hasta entonces como lo era la electrónica) no han hecho demasiado click conmigo, aun reconociendo la solidez lograda en trabajos como Hail to The Thief (2003) e In Rainbows (2007), en los que sin embargo echo en falta lo primero que atrapó mi atención con respecto al grupo: su particular uso de las guitarras, mostrado de excelente forma en el siglo pasado. En todo caso, la asimilación que hace Radiohead de la tecnología e influencias nuevas y el no temerle a probar con texturas y sonidos de vanguardia son parte de lo que definió la obra del conjunto británico en este nuevo milenio, aunque este flamante A Moon Shaped Pool parece ser más bien un resumen de dicha estética, no proponiendo nada muy novedoso con respecto a lo que ya se les conocía, pero haciendo énfasis en algo que fue -a mi gusto- su talón de aquiles en The King of Limbs: las canciones. Las composiciones (la mayoría de las cuales ya eran conocidas al haber sido tocadas en directo en los últimos años) y los trabajadísimos arreglos y atmósferas que el grupo crea en torno a ellas van siempre al mismo nivel, no lo segundo devorando a lo primero como sucedió en el disco anterior: sustancia y estilo al mismo tiempo. Acá hacen uso de la electrónica como un elemento aún principal y ya indesligable de su impronta, pero a ello le suman el carácter orgánico que poseen las guitarras eléctricas y acústicas, una base rítmica sutil y precisa, brillantes arreglos de cuerda con los que Jonny Greenwood demuestra estar en un gran momento y ser el genio (no tan) en las sombras del grupo y, por último -hay que reconocer-, una interpretación cálida y humana de Thom Yorke, mucho menos sombría y distante; es en esa mixtura en que radica lo notable de este álbum y las ganas de oírlo repetidas veces que me ha generado, algo que no auguraba hasta hace unas pocas semanas. No creo muy necesario entrar en detalle con respecto a los temas, de eso ya se han encargado las miles de reseñas que han aparecido en estos últimos días y que puedes leer en tus webs y blogs de música favoritos, muchas aparecidas de forma casi inmediata al lanzamiento y que han diseccionado el disco de forma casi quirúrgica, una muestra más del status que Radiohead posee en la actual escena musical. Este texto es basicamente escrito solo con la intención de dejar constancia que A Moon Shaped Pool me devuelve en algo la fe que le había perdido a los de Oxford, sobre todo en lo que respecta a ofrecer canciones memorables y con las que uno puede establecer una conexión emocional, como lo demuestran las hipnóticas "Daydreaming" y "Decks Dark", el bossanova hi-tech de "Present Tense" y la inmensa y remozada "True Love Waits", que cierra el álbum. Con el permiso de In Rainbows, creo que este es su mejor -o más consistente, al menos- desde Kid A.

Dlma97

Hablar de Radiohead para mí es algo especial, no sólo porque se trata de la banda que actualmente más admiro, sino por lo que significa en mi vida, ya que puedo decir que su música ha estado en todas las etapas las cuales he vivido y que un buen número de sus canciones son parte de mi soundtrack personal, Radiohead es una parte de mi vida; sin embargo no quiero que mi subjetividad me gane en esta entrada, trataré de ser objetivo con este su último trabajo titulado ‘A Moon Shaped Pool’.
Para empezar que la banda supo con el factor sorpresa, desde que borraron prácticamente todas su cuentas de redes sociales, y luego empezaron a soltar imágenes de su nuevo video ‘Burn The Witch’, para luego lanzarla, y en lo personal tanto el video como la canción me dejaron satisfecho; luego lanzaron el video de ‘Daydreaming’ dirigido nada más que por Paul Thomas Anderson (director de cine que ya ha trabajado con Jonny Greenwood) y para acabar con el lanzamiento del disco, que como ya te habrás imaginado me ha gustado.
Hay cosas que debo aceptar, es que no hay ‘el gran cambio’ que los fans de Radiohead esperamos; es más el disco sigue tiene algo del ‘In Rainbows’, no obstante estimado lector, no me malinterprete, no estoy diciendo que el disco sea malo, más bien todo lo contrario, ya que no deja de ser sorpresivo, manejando los tiempos y buscando melodías nuevas, no estará a la altura del The Bends, OK Computer o Kid A (a mi gusto sus tres mejores discos), al menos no es tan monótono como el ‘The King Of Limbs’ (tampoco quiero decir que sea un disco malo); y sobre todo ese final grandilocuente con ‘True Love Waits’ que fue la sorpresa más grata que encontré en el disco; sin duda en este álbum encontraremos aproximadamente una hora con melodías sorprendentes y canciones que pronto se convertirán en nuevos clásicos.
En si no sé qué más puedo agregar, más que dejar claro que el disco me ha fascinado, Radiohead lo ha vuelto a hacer, nos ha regalado un nuevo trabajo con melodías fantásticas que nos envuelven en un ambiente tétrico, lleno de arreglos orquestales, como de elementos típicos de la música electrónica; que, mezclados con los típicos instrumentos del rock, nos dan el motor perfecto para iniciar un viaje alucinante.







lunes, 9 de mayo de 2016

Weezer - Weezer (White Album) (2016)

"The California kids 
Will throw you a lifeline"



Weezer es una banda que ya tiene 24 años, es decir es una banda cuajada, siempre guiado por Rivers Cumo, con diez discos en su haber la banda ha sabido moldear y “perfeccionar” su estilo, que se caracteriza por tener un sonido fresco y juvenil, en donde predominan las guitarras herederas del garaje rock, del power pop, del post punk, y sobre todo del surf rock (específicamente de los míticos Beach Boys), su décimo disco autitulado pero para diferenciarlos de los otros muchos lo conocen como el “White Album” (recodemos que Weezer tiene otros tres discos titulados Weezer que se diferencias por el color de su portada y son los siguientes: Blue (1995), Green (2001) y Red (2008) )es un tributo al surf rock, ya que desde la portada la banda nos traslada a la playa, puesto que en las playas de California se va desarrollando este disco que comienza con el sonido de las olas y las gaviotas, y se va desarrollando en un ambiente veraniego y playero, en donde la preocupación no existe y todo se resuelve en una gran fogata nocturna; sin embargo el disco no es sólo un homenaje a los Beach Boys, sino también recuperan el sonido del Pirketon (1996) su segundo disco, que curiosamente este año cumple 20 años de haber sido lanzado, y creo que no han dejado de lado esta oportunidad para rendirse un pequeño tributo (recomiendo oír ‘Do You Wanna Get High’ una canción que tiene un estructura muy similar a que las mayorías del Pirketon) . El disco como ya mencioné es fresco y creo que es una mirada en retrospectiva, tanto a los inicios del power pop, como a una fórmula que ellos ya conocían, creo que este es un disco imprescindible dentro de la discografía de Weezer, y nos dicen que ellos tienen más momentos buenos que regalarnos, sin duda un de la más gratas sorpresas de este año.

Track Listing:

martes, 3 de mayo de 2016

One-Two Punch #1: Cholo Visceral / Nicotina es Primavera

Esta reseña doble (primera vez que intento algo así y creo/espero que habrá más en el futuro) tiene como protagonistas a dos combos instrumentales que lanzaron ó presentaron álbumes durante el mes de abril último y cuyas propuestas -aunque disímiles en forma- se encuentran hermanadas por la experimentación y la búsqueda de posibilidades expresivas: los locales Cholo Visceral y la banda multinacional Nicotina es Primavera. Pero, vamos por partes.


Cholo Visceral es una banda limeña conformada por Arturo Quispe (guitarra, teclado), Israel Tenor (guitarra), Manuel Villavicencio (bajo), Max Vega (saxo), Joao Orosco (batería) y Silvana Tello (theremin, voz) que hace 3 años apareciera en escena con un destacable LP debut autotitulado (Tóxiko Records, 2013) en el que practicaban un prog-rock de raigambre crimsoniana con ribetes psicodélicos, mostrando una dinámica cuyo resultado final estaba basado más en intrincadas estructuras sonoras que en la holgura y libertad del jamming. Luego de eso, la banda se dedicó a tocar en el reducido circuito progre limeño y por el interior de nuestro país, llegando a presentarse en escenarios de Chile y Argentina a finales del 2015, mientras el disco se editaba en vinilo en un sello griego. Un adelanto de lo que sería este nuevo álbum se dio el año pasado, cuando grabaron una sesión para el net-label moqueguano Diamonds and Knives en la que presentaron "Explosión del Misti" y "Cholacos", incluidos ya en versiones definitivas en esta entrega, de la que por su duración (12 y 16 minutos, respectivamente) se constituyen como piezas centrales. Lo que ya mostraban aquellos 2 temas y que el resto del flamante Vol. II se encarga de ratificar, es que CV redobla la ambiciosa propuesta ya esbozada en su álbum debut, con composiciones extensas construidas con tantos cambios de tiempo y giros sorpresivos en su estructura que a veces resulta difícil recordar como han iniciado y que no se sabe como van a culminar: siempre hay un riff de guitarra o bajo que aparece de la nada o pasajes en los que la banda ralentiza o acelera el ataque, con un saxo que cobra un papel protagónico por instantes y con tramos en los que nuevamente citan al funk (p.ej: el sabroso "funky drummer" de "10 años de terror: la dictadura") y al acid-rock, con un groove abigarrado y muscular que no da tregua al oyente como elemento distintivo. A destacar también son los momentos en los que incorporan motivos de música andina ("Muca", "Cholo Visceral"), incluso con un tema de acústico arreglo y vocales femeninos ("Jarjacha") y un final anticlimático y suspensivo a base de piano ("El paso entre las lomas"), que son pequeñas anomalías dentro de su breve obra. Quizá por sus características y tiempo de reproducción este Vol. II sea un álbum de escucha más ardua y asimilación más lenta si lo comparamos a los 36 concisos minutos en los que su antecesor se daba la maña de exhibir todas sus virtudes, pero en todo caso este un recordatorio de que Cholo Visceral no es una banda que le tema al reto de seguir sus instintos psico-progresivos aun con el riesgo de dejar a algunos oyentes fuera en ese proceso de complejizar su sonido. Quien quiera oír, oirá; queda para los interesados. 


Camilo Ángeles es un flautista y compositor peruano radicado en Buenos Aires desde hace unos años que, ya inserto plenamente en la bullente y variopinta escena musical de dicha ciudad, ha formado parte de diversas bandas y proyectos vinculados al jazz-rock y a la improvisación. Una de esas bandas es Sales de Baño (liderada por el bajista colombiano Carlos Quebrada) con la que grabara el interesante Estrangulado el Mundo (2014),  el que incluso vinieron a presentar a Lima a mediados del año pasado. Nicotina es Primavera es una iniciativa formada por el propio Ángeles que también cuenta con Quebrada en el bajo y se completa con Juan Olivera (trompeta), Violeta García (cello), Pía Hernández (piano), Fermín Merlo (vibráfono) y Nicolás del Águila (batería), que funciona como un septeto que le sirve para explorar los a veces incomprendidos terrenos de la vanguardia. Hablar de "vanguardia" en todo caso es relativo si tomamos en cuenta los añejos referentes de los que Ángeles y cía. se valen (Rock In Opposition setentero, avant-jazz y algo de la música académica menos amable) pero que de algún modo hacen funcionar como un mecanismo bien aceitado y operativo en Animal Cerámico, álbum debut del conjunto (editado a nivel local por Buh Records). El disco está compuesto por 3 extensas piezas en las que el ensamble alterna libérrimos pasajes de improvisación desbocada -en la que los sonidos son practicamente arrancados a los instrumentos- con motifs y esquemas propios del avant-progresivo, con influencia de bandas como Henry Cow y Univers Zero, sobre todo por la tensión que van construyendo de a pocos y la irrupción abrupta de pasajes de inspiración jazzera y de cámara, con una pieza central epónima construida a la manera de una suite de 3 partes que llega a los 38 minutos de duración (!). Para quien escribe la escucha de temas como "Humor Humano" (de inquietante inicio y en la que gradualmente se va pasando a pasajes de carácter más free-jazz), el 2do movimiento de "Nicotina es Primavera" (mi favorito, con un inicio atonal de aire schoenbergiano que va mutando a una descarga final casi hard-bopera) y "Enero Suicida" (de apacibles ecos Canterbury, el más melódico de todos) ha sido una experiencia perturbadora y gratificante al mismo tiempo. Entiendo que quizá esto puede saberle a sebo de culebra a quienes no estén habituados y/o le hagan ascos a este tipo de despliegues arty, pero creo que la alternancia que los Nicotina logran entre la abierta experimentación y los momentos en los que se muestra un lado compositivo más estructurado es lograda y hace de Animal Cerámico un remarcable debut que recomiendo a melómanos open-minded y a quienes no le teman a un sacudón auditivo. A mi me ha gustado, que puedo decir. 

LesterStone


sábado, 30 de abril de 2016

Parquet Courts - Human Performance (2016)

"I find building blocks filled with nothing. 
Seen an ink blot page and I said nothing."


Cuando escucho al cuarteto neoyorquino Parquet Courts, siento que estoy escuchando a la banda californiana Pavement, y no es porque los liderados por Andrew Savage sean un vil copia de Malkmus y compañía; es porque esta banda ha sabido recoger el legado de Pavement para acomodarlo a su estilo y propuesta; en el Human Performance, su quinto disco predominan las guitarras sucias causadas por la gran cantidad de distorsiones utilizadas; así como bajos potentes, baterías constantes y sobre todo la voz desaliñada de Savage, que le da un aire altruista al disco, tomando, por una parte, la aptitud insurgente que es típica en los orígenes del punk y por otra parte el espíritu lo-fi, heredero del underground americano de finales de los 80’s e inicio de los 90’s; es decir que combina la rebeldía con la apatía y lo sazona con cierta pisca de tristeza, para darle ese delicioso sabor tan amargo como el café.
En conclusión el ‘Human Performance’ es un disco que le da un aire fresco a la escena lo-fi, re nutriéndolo de un espíritu sedicioso, reafirmando su carácter amateur, para darnos un disco patea traseros.

Track Listing:

viernes, 22 de abril de 2016

PJ Harvey - The Hope Six Demolition Project (2016)

"I took a plane to foreign land / And said I’ll write down what I find"


Resulta casi innecesario tener que presentar a la inglesa Polly Jean Harvey (Bridport, 1969), cantautora, multi-instrumentista y señera figura de la escena alternativa en las dos últimas decadas, cuya obra, ecléctica y muy personal -que incluye albumes tan espléndidos como Dry (1992), To Bring You My Love (1995) y Stories From The City, Stories From The Sea (2000)- la coloca como primus inter pares en lo que respecta a artistas femeninas surgidas en ese mismo periodo. Iniciando la segunda década del siglo XXI, la Harvey se había anotado otro gol con la edición de Let England Shake (2011), notable trabajo en el que se mostraba con una vena menos introspectiva que la del pianístico y taciturno White Chalk (2007), cuestionando en sus líricas tópicos diversos de la historia y la situación social y política de Inglaterra. El trabajo fue un clamoroso suceso de crítica y de ventas, sirviéndole incluso para ganar por segunda vez -situación inédita en la historia de ese premio- el prestigioso Mercury Prize. Los 5 años transcurridos desde Let England Shake llevaban a pensar que el siguiente opus de PJ iba a alejarse un tanto del tono político exhibido en aquel, pero como demuestra el flamante The Hope Six Demolition Project (2016), eso es algo que aún llevan impregnadas sus nuevas canciones, aunque ya desde una perspectiva global y menos localista, influenciada sin duda por los viajes que la artista efectuó junto al fotógrafo Seamus Murphy en estos últimos años a Afganistan, Kosovo y Washington D.C. y las vivencias recogidas en dichos lugares, que no solo se convirtieron en líricas para estos nuevos temas sino también en textos incluidos en The Hollow of the Hand, su libro de poesía editado el año pasado. La grabación misma del álbum tuvo algo fuera de lo común: fue realizada  en un sótano de la Somerset House de Londres entre enero y febrero del 2015 como parte de una instalación llamada Recording in Progress, en la que el público podía observar a través de un vidrio como Harvey y sus sidemen Flood y John Parish trabajaban, lo cual ya atraía cierta expectativa por lo que la inglesa se traía entre manos.

A nivel musical, The Hope Six Demolition Project es un álbum que no se aleja del estilo más sosegado y folk-rockero (aunque no por ello carente de nervio) que PJ había explorado en Let England Shake. Las citas a su álbum anterior son algo de lo que la ya madura Harvey se sirve aquí, así el par de temas que abren la placa den otra impresión: "The Community of Hope" es una canción de ritmo animado y casi uptempo, de carácter más pop que cualquiera de su obra previa, pero que en sus breves 2:23 se refiere de forma cáustica y negativa a Hope VI, un proyecto del gobierno estadounidense -que Harvey visitó durante su estadía en Washington D.C.- destinado supuestamente a recuperar y poblar áreas urbanas deshabitadas o en estado de abandono ("Here's the highway pathway of death and destruction / South Capitol is its name / and the school that looks like shit-hole / Does that look like a nice place?"), que por tocar dicho asunto levantara cierto revuelo en circulos políticos de USA luego de ser lanzado como single. "The Ministry of Defence", el segundo track, sorprende por su metálico riff, quizá el más pesado creado por Harvey, y describe un paisaje desolado por la guerra ("Broken glass, a white jawbone / syringes, razors, a plastic spoon / Human hair, a kitchen knief / (..) scratched in the wall in Biro pen / This is how the world will end") acompañada de graves coros masculinos y un divagante saxo, presencias constantes a lo largo del disco. Luego de ello, se suceden pasajes en los que la impronta folk se inmiscuye de forma templada ("A Line in the Sand", "River Anacostia") o potente ("Medicinals" y "Near the Memorials to Vietnam and Lincoln" con su contagioso sing-along y ominoso telón de fondo) y hasta se da tiempo para ensayar un blues de desértica evocación ("Chain of Keys"), pero no todos resultan tan notables ("The Orange Monkey", último single del álbum, es solo pasable a mi gusto) aun si están vinculados en espíritu, al discurrir sobre la decadencia de las relaciones humanas y con un tono ciertamente pesimista con respecto al devenir de las cosas. Hasta este punto algunos podrían echar en falta el rupturismo que PJ se autoimponía de un lanzamiento a otro al notarse las similitudes con Let England Shake, pero yo no veo esa falta de sorpresa como un problema siempre y cuando haya buenas canciones, las cuales si podemos hallar aquí. Quizá lo que se podría observar es que el carácter de denuncia que Harvey enarbola no se condice -a mi parecer- con una interpretación que lo haga tan patente: su indignación ante los eventos y hechos que describe es sincera pero es comedida, como si dejara que las líricas cumplan su función sin que a nivel vocal aflore del todo su lado más visceral. En todo caso, algo de esa urgencia se puede percibir en la triada de temas que cierra el álbum: "The Ministry of Social Affairs" es un blues referido a la codicia de las instituciones gubernamentales, cuya intensidad va aumentando de a pocos, con una base de vientos y una percusión machacante de marcial tono que desemboca en un enloquecido solo de saxo free-jazz, probablemente mi momento de música favorito en el disco. "The Wheel" fue el primer single de adelanto y aquí Harvey vuelve a terrenos folk-rock ya visitados previamente pero con un coro más pegadizo y palmadas a compás narrando una oscura fábula sobre 28 mil niños desaparecidos: la "rueda" del título refiere a lo cíclico de la violencia que observamos día a día como inertes testigos y con alguna complicidad. La dolorosa travesía de Hope Six concluye con "Dollar Dollar", que podría sonar anticlimático por lo que le precede: este es un tema de aire dramático en el que se nos describe la escena de niños mendigos en las calles de Kabul ("I can't look through or past / a face saying 'dollar dollar' / a face pock-marked and hollow / staring from the glass") y en el que la voz con eco de Polly Jean se yergue por sobre un minimalista arreglo, mientras un saxo bluesero dibuja una meditabunda figura. El viaje ha concluido.

The Hope Six Demolition Project resulta ser otro álbum apreciable dentro de la obra de PJ Harvey, aunque -siendo sincero- quizá no le va en zaga a sus mejores discos, algo que le puede pasar a artistas con un body of work tan versátil y suculento. Como ya mencioné, su autora no visita aquí nuevos parajes ni propone algo rompedor con respecto a su pasado, pero la sabia autorreferencia, el carácter documental del conjunto y la honestidad que emana de estas crónicas musicales lo convierten en un disco de un nivel satisfactorio y que vale la pena oír. 

LesterStone

Óyelo aquí:

miércoles, 13 de abril de 2016

The Jezabels - Synthia (2016)

"Sheets are red with blood 
No words I can say 
No sex is the same 
No words"



The Jezabels, es una banda australiana que este año lanzó su tercer disco titulado “Synthia”, el cual tiene una clara influencia del synthpop. Los sintetizadores marcan la pauta, creando un ambiente lujurioso lleno de ritmos vigorosos y etéreos; así mismo los efectos de las guitarras (afluentes de shoesgaze) le dan un toque de oscuridad y dramatismo que son el ingrediente perfecto para acompañar las letras feministas, cargas de sorna y connotaciones sexuales. La grandilocuencia del disco se percibe en cada una de las canciones que son ejecutadas de una manera soberbia por los australianos, en donde se destaca la voz melancólica de Hayley Mary que trasmite toda esa angustia y dolor, y que además logra trasladarnos a parajes oníricos, obvio, cuando así lo requieren las canciones. Sin embargo, creo yo que toda la responsabilidad recae en la tecladista Heather Shannon (que salió victoriosa de la guerra contra el cáncer) puesto que, como mencioné al inicio, el sintetizador es la base del disco, dándole momentos solemnes, como también irreverentes, sin duda la clave principal de “Synthia”; no puedo dejar de lado las guitarras de Samuel Lockwood que fluctuando entre el shoesgaze y el post-punk sazonan el disco con la pisca rockera y claro el altisonante trabajo de la batería a cargo de Nik Kaloper que se encarga de darle vida a esta obra. No creo que sea el disco del año, pero de algo estoy seguro: este disco no pasará desapercibido, pues tiene los ingredientes perfectos para que sea disfrutado por todos.

Track List:


domingo, 27 de marzo de 2016

Pinkshinyultrablast - Grandfeathered (2016)



En definitiva mi banda favorita de Rusia es Pinkshinyultrablast, ya me cautivaron el año pasado con su grandilocuente ‘Everything Else Matters’, que fue uno de los discos que más escuche el 2015, ahora han lanzado otro material titulado ‘Grandfeathered’, y no han defraudado, la banda continúa tomando influencias de los pesos pesados del Shoesgaze y Dreampop (léase My Bloody Valentine y Cocteau Twins) ya que las capas sobre capas de distorsión de guitarras y voces siguen siendo los principales ingredientes en la composición de las canciones, sin embargo esta vez hay guiños a la electrónica; dando como resultado un disco sea más versátil y efusivo, creando ruidos ensordecedores que terminan siendo un placer , además la banda ha dado un paso importante a la evolución de su sonido ; estamos ante una joya repleta de sonidos surrealistas, en donde las guitarras distorsionadas marcan la pauta de esta nueva aventura de los rusos; lo que ‘Grandfeathered’ nos muestra es a una banda más compacta con un sonido más sólido,hy sobre todo sin nada de pretensiones.

Track Listing:

sábado, 19 de marzo de 2016

Triángulo de Amor Bizarro - Salve Discordia (2016)

"Europa es una zorra y está matando a su juventud"



Triángulo de Amor Bizarro es una banda española , oriunda de Galicia España; es, sin duda, una de las bandas referentes del indie rock en español, debido a que tiene un estilo ecléctico influenciado por varias corriente, como el shoezgaze, space rock, noise o el post punk; la banda ya cuenta con cuatro discos, su más reciente trabajo se titula ‘Salve Discordia’ que sin duda es uno de sus discos más tajante (al menos a mi modesta opinión) ya que desde el primer track ‘Desmadre Estigio’ logra hipnotizar con sus desordenados riffs, sus ruidosas distorsiones y sus oníricos balbuceos; con melodías que vacilan entre Sonic Youth y My Bloody Valentine; el cuarteto nos regala una joya no sólo del rock en castellano, sino del rock en general, con canciones desenfrenadas en donde el cuarteto muestra su versatilidad e ímpetu. Lo que en lo personal me llamó más la atención es sin duda la batería que sin temor a equivocarme es el punto más alto del disco, dándole ese frenesí exquisito que permite esa vorágine de sonidos que satisfactoriamente destruyen los tímpanos.

Triángulo de Amor Bizarro, ha llevado su sonido a un nivel superlativo, ya que puedo afirmar que hasta la fecha es su mejor trabajo, esto debido a que los siento más compactos y más cuajados, los gallegos nos regalan un disco contundente, un disco exquisito una amalgama de sonidos capaces de satisfacer a los oídos más exigentes.

Track Listing: