lunes, 1 de mayo de 2017

Spoon - Hot Thoughts (2017)

"Let them build a wall around us 
I don't care, I'm gonna tear it down"




Spoon es una banda americana que tiene ya dos décadas de actividad, y se ha convertido en una banda de culto, esto se debe principalmente a que la banda ha sabido evolucionar a lo largo de este tiempo; el noveno disco de la banda de se titula ‘Hot Thoughts’ y es un cóctel de buenos sonidos, en donde la banda apuesta por diez temas contundentes, y pegajosos, en donde las guitarras y los sintetizadores marca la pauta del disco.


El álbum, me parece simplemente genial, puesto que tiene todos los ingredientes que considero necesarios para ser un disco bueno; primero las canciones tienen coherencia entre sí, tiene una secuencia, no me parece que sean canciones puestas al azar que suenen bien, sino todo lo contrario cada canción lo siento como si fuese parte importante de un todo; la instrumentación está muy bien detallada, como dije anteriormente tanto la guitarras como los sintetizadores marcan la pauta, pero la batería juega un papel importante marcando el ritmo y dándole vida a las canciones, así como el bajo que simplemente es rotundo; y la voz de Britt Daniel creo que brilla más que en sus discos anteriores, en resumen el disco tiene todos los ingredientes precisos para sonar bien.

Spoon con ‘Hot Thoughts’ no hace más que afirmar, su calidad de banda de culto, quizás sea algo infravalorada, pero a los que han tenido la oportunidad de disfrutar su música, no pueden negar que la banda ha sabido re inventarse una y otra vez, y que su sonido se ha ido puliendo a lo largo de estos años.

Track Listing:

Daniel Mosquera

martes, 18 de abril de 2017

Laura Marling - Semper Femina (2017)

"Oh Nouel, it must hurt like hell 
When you're so afraid to die 
Semper femina So am I"


Semper Femina está basado en una frase del poema “Eneida” de Virgilio, el cual dice: “Varium et mutabile semper fémina”, traducido como “volátil y caprichosa siempre la mujer”; de aquí nace el nombre del más reciente disco de la cantante británica Laura Marling, en donde a lo largo de nueve canciones, nos relata la historia de las mujeres, en diferentes aspectos de la vida cotidiana, mostrando tanto la simpleza como la complejidad de ser mujer en el mundo actual.



Para este fin Marling utiliza la guitarra acústica, la cual la interpreta de forma solemne, y junto a su voz (ya a estas alturas es difícil negar la virtud de Marling como cantante) logra crear un ambiente íntimo y majestuoso, lo cual es complementado de forma magnánima con los arreglos de cuerdas; este es un disco sólido y honesto, ya que tanto la parte instrumental como la lírica confluyen en forma armoniosa, y cada historia (es decir cada canción) es contada de una forma directa.
No sé si sea el trabajo más maduro de Marling, empero si puedo decir que es uno de sus discos más refinado, que muestra la versatilidad de la artista, en donde nos regala parte de su intimidad, desde su punto de vista femenino.

Track Listing:

lunes, 10 de abril de 2017

Jesca Hoop - Memories Are Now (2017)

"Jesus turned in his crown of thorns today
and announced to the Earth and the heavens the end of his reign"




Creo que en cada época hay un grupo de solistas femeninos, que nos sumerge a su mundo íntimo, relatando historias personales a través d su música; por ejemplo en los 90’s tuvimos a artistas de talla de Tori Amos, Fiona Apple o PJ Harvey; en los 00’s esta corriente tomó una influencia más cercana al blues con artistas como Joss Stone o a Norah Jones, en los últimos años debemos de citar a Laura Marling o Mitski; y dentro de esta categoría podría entrar Jessica Ada Hoop o mejor conocida como Jesca Hoop, una cantautora que maneja múltiples estilos musicales.

La californiana ya cuenta con cinco LP, su más reciente se titula ‘Memories Are Now’ y es el más personal e íntimo de toda su discografía; el disco desde el principio muestra su versatilidad, ya que Hoop juega y experimenta con varios sonidos musicales; siendo la guitarra el instrumento principal que la acompaña en estos nueve temas, ya que dependiendo de la canción utiliza efectos o la deja fluir limpiamente; acompañados de una base rítmica sólida, con una percusión cruda que crea una sensación de desequilibrio, también cuenta con bajos potentes que pasan desapercibidos; además los instrumentos de apoyo son utilizados de una manera versátil que le dan forma y color a las melodías, y para acabar los coros terminan por darle solidez a cada canción; en la parte lírica la oriunda de Santa Barbara toca diversos temas, siendo el amor el recurso más utilizado a lo largo del disco, pero el que más atrae (al menos a mi punto de vista) es ‘The Coming’ tema con el cual cierra el disco, ya que es una crítica al cristianismo en general (ella fue criada en una familia tradicional Mormona).

Para acabar puedo decir que es un disco sólido en la parte musical, en donde Hoop muestra su capacidad para utilizar diversos estilos, y crear un disco íntimo y entrañable.

Track Listing:






Daniel Mosquera

lunes, 3 de abril de 2017

La Lá - "Zamba Puta" (2017)


La aparición en escena de La Lá a inicios de esta década se dio en un contexto en el que el formato clásico de cantautor, al menos en su versión acústica y con alguna base en lo hecho de forma reciente en el indie folk gringo, comenzó a cobrar cierto empuje en nuestro medio. Es así que artistas como Alejandro y María Laura, Danitse, Kanaku y El Tigre Camilo Vega tomaron dicha influencia para fusionarla y adaptarla a música y contenidos que respondían a sus particulares necesidades de expresión, lo cual en algunos casos cosechó buena respuesta a nivel crítico (tanto fuera y dentro de nuestro país) como de público. Pero al igual que con varios de los ya mencionados, lo de encasillar a La Lá (nacida en Lima como Giovanna Nuñez) dentro de un estilo folk no solo es inexacto, sino que es reduccionista para una propuesta que, partiendo de la libertad que le otorga una formación musical autodidacta, apunta en varias direcciones, lo que fue palmario desde que sus canciones empezaron a aparecer de a pocos en plataformas virtuales como YouTube (hay un EP editado artesanalmente en el 2010 que parece ser inubicable) y que mostraban en ella a una cantautora sensible y con un singular universo temático, lo que luego de algún tiempo de espera al final cobro fruición en Rosa (Independiente, 2014), su disco debut, con temas de ecléctica naturaleza que sus acústicos arreglos y cálida voz ayudaban a hermanar y que lo convirtieron en uno de los álbumes locales más celebrados de los últimos años. En el caso de La Lá, el detalle de la voz viene a ser un elemento clave al referirse a ella y sus creaciones; no hay duda en que si bien el suyo no es de esos registros privilegiados, al componer los temas a su medida le permite darle a cada uno de ellos la expresividad justa al cantarlos, por lo que las ideas o sentimientos que desea transmitir son más palpables y resultan más sinceros para el oyente. Eso, sumado a lo heterogéneo (entre lo lúdico y dramático) del material permitían tener una expectativa justificada para lo que sería el próximo álbum de la cantautora, aunque entonces no sabíamos que éste también iba a tomar algún tiempo en aparecer. 


Según lo expresado por La Lá en la semana previa a su lanzamiento, Zamba Puta (Independiente, 2017) -cuyo sulfuroso título temí que le atrajera nombradía no deseada a la artista y a su nuevo lanzamiento- engloba un concepto que su autora vincula a la desigualdad y violencia que se ejerce a diario contra la mujer, muchas veces de forma disimulada (tema sensible que ha estado en el tapete en los últimos años y no sólo en nuestro país). Debo admitir que no es algo que en este caso me resulte tan evidente al repasar las letras, ya que mi aproximación a la música no es necesariamente textual (como si debe serla para muchos que noten la directriz que Nuñez busca darle a estas canciones). Lo que si salta rápidamente al oído al dar play es nuevamente el detalle puesto en los arreglos de cada tema, en los que al acusticismo ya acostumbrado se le ha agregado un sutil acompañamiento de vientos, cuerdas, percusiones e instrumentos eléctricos, que enriquece las delicadas composiciones incluidas para la ocasión (buen aporte de Juanito el Cantor, músico argentino que co-produce aquí y que también trabajara en La Casa No Existe, el más reciente y logrado álbum de Alejandro y María Laura). Esto se aprecia desde el inicio con "Bebés", que sorprende por su arreglo marcadamente jazzy (se podría tararear los heads de "My Favorite Things" o "Take Five" encima de la intro) aunque no por su lírica, en la que su autora vuelve a mostrar ese tono romántico/naíf tan suyo y que rezuma en muchos pasajes aquí. La fijación de La Lá por la MPB (presente en pasajes de Rosa como "Hiedra" o "Mamifera") se reitera aquí en "Cornamenta", en la que incluso se anima a cantar versos en el idioma de Pelé, y en canciones como "Linda Bler" o "Leche Tibia", en los que se acerca al estilo moderno de artistas como Adriana Calcanhotto o Marisa Monte. La dulce y abolerada "Caramelo" y la minimalista "Primor" (sólo voz y contrabajo entonando una letra que hará fruncir el ceño a algunas feministas) eran temas ya conocidos de su repertorio incluso desde antes de la aparición de su debut (y que por alguna razón misteriosa no incluyó ahí) que encuentran por fin su lugar en versiones definitivas. La recta final del álbum incluye a mi entender dos de sus pasajes más destacados: "Entera" es un tema de arreglo mínimo y aire doliente que contiene una de sus mejores interpretaciones vocales (con un falsete que parece cortar el aire y precisos cello y corno francés) y "La Felicidad", que cierra el disco, es un jubiloso vals criollo que le hace honor a su título y que parece ser la contracara de "Selva Negra" (de Rosa), recordando al igual que aquel a la estilizada impronta de Chabuca Granda (lo cual no es poco decir). A pesar de su brevedad, que invita a darle constantes replays pero que también nos obliga a pedirle a La Lá mas canciones pronto, Zamba Puta es un conjunto que la ratifica como una rara avis dentro de la escena limeña, haciendo música personalísima y de atemporal acabado, pero que a la vez posee el suficiente atractivo como para congregar a diverso tipo de público. No sabría si llamarle necesariamente un disco "de madurez" (cliché que suele aparecer en reseñas de segundos o terceros discos), pero aun sin contar con proto-hits como "Animales" o "Mango", es de todos modos la sólida confirmación de un singular talento al que conviene no perderle la pista. El gusto es nuestro.

LesterStone

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domingo, 26 de marzo de 2017

Grandaddy - Last Place (2017)


Pocas bandas y/o artistas a inicios de este nuevo siglo reflejaron tan vívidamente en sus canciones la incertidumbre pre y post-milenial como Grandaddy, proveyendo el soundtrack para una época que ya empezaba a caracterizarse por la dependencia de los seres humanos a la tecnología, lo que con algún giro de tuerca (y un tono ciertamente pesimista) encontró lugar dentro de sus líricas. Formados en Modesto (California) en 1992, el grupo ha tenido un line-up estable compuesto por Jason Lytle (voz, guitarra, teclados y composición), Jim Fairchild (guitarra), Kevin García (bajo), Tim Dryden (teclados) y Aaron Burtch (batería), si bien el núcleo principal de sus grabaciones reside en el trabajo que Lytle efectúa de manera casi solitaria en el estudio. En sus primeros años de existencia editaron de forma autogestionaria varios casettes, singles y EP's (material reunido luego en compilatorios como The Broken Down Comforter Collection y Concrete Dunes) hasta que en 1997 debutan de manera oficial con Under the Western Freeway, con lo que llaman la atención de la prensa musical, logrando reseñas positivas a ambos lados del Atlántico e incluso teniendo un tema ("A.M. 180") como parte de la banda sonora de 28 Days Later (Exterminio), la película de Danny Boyle. Sería sin embargo con su siguiente álbum, el espléndido The Sophtware Slump (2000), que la música de Grandaddy da un salto cualitativo, dejando de lado el lo-fi que había signado a sus lanzamientos previos y creando una obra de fuerte caracter conceptual que le trajo comparaciones con el venerado OK Computer de Radiohead, sobre todo por girar a nivel temático en torno a tópicos diversos vinculados a la creciente alienación en la era posmoderna. Sumday (2003), proponía una continuación lógica a esas cuestiones, tanto a nivel musical como de imaginario y también con resultado sobresaliente, en tanto que Just Like the Fambly Cat (2006), sería el último disco del grupo en su primera etapa antes de anunciarse su disolución. Posterior a ello, no era raro imaginar que sus miembros se embarcarían en proyectos individuales y es así que el guitarrista Jim Fairchild lanza 4 producciones bajo el alias All Smiles y se une a Modest Mouse de manera intermitente entre el 2005 y 2009, mientras que Jason Lytle editaría varios álbumes en plan solista (a destacar Yours Truly, the Commuter del 2009 y Dept. of Disappearance del 2012) y, junto al baterista Aaron Burtch, forma parte de Admiral Radley, con quienes graba I Heart California en el 2010.


Luego de que la banda se reuniera en el verano boreal del 2012 con la intención de hacer algunos shows en USA y Reino Unido, no era una quimera pensar en que Grandaddy pudiera reaparecer con material nuevo, más cuando Just Like the Fambly Cat dejaba un cierto sabor a cosa inconclusa y -a decir de Lytle- la camaradería grupal no había desaparecido, avocándose entonces en el último par de años a la tarea de componer material para un posible nuevo disco acreditado al conjunto. Last Place (30th Century Records, 2017) no pretende ser una puesta al día de su sonido, sino un simple recordatorio de porqué fueron en un momento dado una de las alineaciones más entrañables del indie americano. De saque con la animada "Way We Won't" (que fue el primer adelanto de la placa, lanzado en setiembre último) y ese contagioso riff de sintetizador tan de la casa (una constante), lo que sigue es una serie de temas que reiteran el carácter que el grupo había mostrado en su obra previa, tal como en "Brush with the Wild" (de cierta similitud a "Now It's On"), "Evermore", "The Boat is in the Barn" y la enérgica "Chek Injin". La consigna pareciera ser "esto es lo que eramos y es lo que somos", aunque la diferencia más saltante reside en que a nivel lírico Lytle no le da exclusividad a las fantasías distópicas sobre robots y artefactos eléctricos, sino también se siente el influjo de la separación de su esposa y posterior divorcio luego de una década de vínculo sentimental, lo cual es notorio sobre todo en la segunda mitad (que es la mejor, si me preguntan). Un título como "I Don't Wanna Live Here Anymore" resulta obvio al respecto, aun a pesar de su melodía ligerita, pero es a partir de ese punto que tenemos de vuelta al Grandaddy más introspectivo, lo que es patente en tracks como "This is the Part" (que recuerda musicalmente en algo a la excelsa "He's Simple, He's Dumb, He's the Pilot" del 2000) y "A Lost Machine" (lo mejor del disco en mi opinión, con base en un melancólico piano y con un emotivo crescendo) e incluso haciendo uso de la autoreferencia en "Jed the 4th", breve pieza en la que le dan continuidad a la historia de "Jed The Humanoid" de The Sophtware Slump. Last Place culmina en una nota suspensiva y esperanzada con la acústica "Songbird Son", que representa un remanso para el desborde emocional mostrado en los temas que lo anteceden y en la que Lytle parece poner punto final a la relación, al menos de forma textual. Tratando de darle una conclusión a estas líneas, creo que es dificil que éste set de canciones le ganen nueva hinchada a Grandaddy, más bien retoman directamente donde se habían quedado hace 10 años y está sin duda dirigido a los fans que los extrañaban, así que viéndolo desde ese punto el álbum cumple solventemente con lo esperado, aunque habría que constatar si en entregas próximas ("al menos una más", prometió Lytle en una entrevista reciente a Paste Magazine) haya más sorpresas de las que Last Place proporciona. Pero vaya que es un gusto el poder tenerlo(s) de vuelta. 

LesterStone

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martes, 14 de marzo de 2017

Xiu Xiu - FORGET (2017)

"The dream of love to come 
When you leave all life will end "



Xiu Xiu es una banda a la que se le puede catalogar de culto, esto se debe a que ha sabido evolucionar, ya que en cada disco nuevo nos regala sonidos distintos, puesto que la banda suele utilizar diferentes tipos de instrumentos musicales que en su mayoría son poco convencionales, dando como resultado que su propuesta sea experimental, muy poco común, hasta cierto punto rara, tan rara que por momentos puede resultar espeluznante. Su más reciente disco titulado “FORGET” es un disco sombrío, que transmite desasosiego, es como si fuese algún soundtrack de una película de terror, ya que este juega con las emociones, siendo misterioso y siempre transmite miedo y soledad; en la parte instrumental la banda liderada por Jamie Stewart toma como base los sintetizadores para armar el esqueleto musical del disco, que luego va acoplando otros instrumentos para darle esa atmósfera tétrica que ya se mencionó. No cabe duda que este es uno de los discos más exquisitos del año, un compañero ideal para las noches de soledad, ya que ese coktail de canciones tristes puede llevarnos a mundos grises, en donde será casi imposible regresar pues sentirás un placer doloroso.

Track Listing:



Daniel Mosquera

lunes, 27 de febrero de 2017

Julie Byrne - Not Even Happiness (2017)


Aunque llevaba ya algunos años haciendo música, es recién a partir del 2014 con la aparición de Rooms With Walls and Windows -álbum que compilaba 2 casettes que grabó de forma casi artesanal y que fueron editados en tirajes limitados- que la cantautora estadounidense Julie Byrne (Buffalo, 1990) empieza a concitar la atención de algunos medios con su folk intimista y despojado (influenciado por un espíritu inquieto y trashumante que la sacó pronto de su ciudad natal y la llevó a vivir en lugares tan distintos de USA como Seattle, Pittsburgh, Chicago, New Orleans y finalmente New York), lo cual le trajo comparaciones iniciales con notables del género como Joni Mitchell y Vashti Bunyan. Al igual que las de Bunyan, las canciones de Byrne poseen un aura calma y pastoral, con letras que -además de los tópicos personales clásicos en la música de autor- en varios casos discurren sobre el contacto con la naturaleza y están llenas de contemplativas imágenes; no sorprende el leer que la artista estudió ciencias ambientales y se dedicó algún tiempo durante el año pasado a ser guardabosques del Central Park neoyorquino, experiencia que asumo en algo le habrá servido como inspiración para las composiciones de Not Even Happiness (Ba Da Bing! Records, 2017), su largo debut propiamente dicho. 

El discreto encanto de Not Even Happiness no reside precisamente en su elemento sorpresa: después de todo, el folk indie del tipo que practica Byrne no es algo que resulte novedoso a estas alturas (su voz recuerda a la Cat Power de sus primeros discos), es más bien la delicada introspección de sus canciones y los etéreos toques con los que están revistas lo que las convierte en un dulce manjar para oídos pacientes. Lo que encontramos aquí es a Julie -por lo demás, mujer de exótica belleza- en el formato básico de singer-songwriter: guitarra acústica y un deadpan vocal que le otorga uniformidad y carácter definido al registro (lo que para algunos podría dar sensación de monotonía) y algunos sutiles aditamentos cercanos al ambient y al new age. Mencionar algún momento en particular podría resultar un tanto ocioso cuando estamos en frente de un álbum conciso (32 minutos) y consistente en su austeridad sonora y que por ello se presta bien para continuos replays, pero el cautivante fingerpicking de "Sleepwalker", "Morning Dove" y "All the Land Glimmered" me parecieron desde un inicio de lo más atrayente, así como temas de impronta más dreamy como "Natural Blue", "Sea as It Glides" y "I Live Now as a Singer", que cierra el disco y cuya brumosa capa de sintetizadores la acercan a parajes explorados recientemente por Julia Holter, dando una idea de hacia donde podrían dirigirse sus próximas pesquisas. Not Even Happiness es pues una entrega de crepuscular atractivo, ideal para escuchar al final del día y resulta apta para quienes -como yo, en estas últimas semanas- requieran un bálsamo para el citadino y rutinario ajetreo.

"I crossed the country and I carried no key
Couldn't I look up at the stars from anywhere?
And sometimes I did, I felt ancient
But still I sought peace and it never came to me"
(de "Sleepwalker")

LesterStone

Óyelo aquí:

martes, 21 de febrero de 2017

Litku Klemetti - Juna Kainuuseen (2016)



Mi historia con el indie finés se resumen a Pepe Deluxé, hasta que a inicios de año navegando por Rate Your Music, encontré a a una artista llamada Litku Klemetti, al llamarme la atención la descripcipón del disco, fui a buscarla en Spotify y la encontré. Lo primero que me llamó la atención del disco Juna Kainuuseen, es que las canciones están en finés, tanto sus nombres como sus letras, pero eso no impide que lo disfrute, ya que el disco es bueno y tiene todo (o casi todo) lo que me agrada, para empezar las melodías son frescas y alegres, un disco ecléctico que recoje varias influencias: jungle pop, surf rock, power pop; todas juntas envueltas en una atmósfera Lo-Fi, y del bueno, con reminiscencias a Ariel Pink, con guitarras sucias que le dan un toque rebelde al disco. Sin dudas un gran descubrimiento, que refresca el panorama indie, que últimamente está estancado.

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Daniel Mosquera

lunes, 13 de febrero de 2017

Priest - Nothing Feels Natural (2017)

"Come on sitcom, come on streaming, come on nostalgia, nineties TV"



Actualmente políticamente EE.UU. vive una situación polarizada, esto se debe las medidas radicales de su actual presidente Donald Trump, las voces de protestas no se han hecho esperar, y una de ellas viene de la misma capital de EE.UU., me refiero a la banda de punk: Priest, compuesta por jóvenes activistas políticos, que busca a través de su música los viejos y conocidos objetivos del punk: la de rebelarse contra el sistema, atacar a los poderosos (gobiernos, militares, empresarios) y la de despertar conciencia social en los jóvenes.
 A pesar de que el 'Nothing Feels Natural', es su primer disco; Priest no es una banda nueva, ya tienen 5 años y 4 EP’s , en donde también se dedicaron a atacar al anterior inquilino de la Casa Blanca: Barack Obama, durante ese periodo la banda se hizo un nombre dentro del circuito underground de EE.UU., este tiempo le ha servido a Priest crecer como banda, y sobre todo cuajar este disco debut; que se caracteriza por sus desenfrenadas melodías, llenas de guitarras distorsionadas, bajos potentes y la voz estridente de Katie Alice Greer; es decir cumple a cabalidad los cánones musicales del punk. Estructuralmente hablando el disco tiene dos partes bien marcadas las primeras 5 canciones son duras y crudas, luego viene una canción titulada ‘Interlude’ que es una pausa, ya que las 3 últimas canciones son más rítmicas y elaboradas, más cercanas al post-punk y con ciertas influencias funk, que enriquecen la musicalidad del disco.
 En conclusión el 'Nothing Feels Natural' es un disco punk, que cumple con todos los “requisitos” de este género, y Priest es una banda que tiene todo lo necesario para convertirse en los abanderados de una generación que más que nunca necesita ser escuchada

Track Listing:




Daniel Mosquera

jueves, 24 de noviembre de 2016

Jeff Rosenstock – WORRY. (2016)

"These are the Amazon days. We are the binge-watching age 
And we’ll be stuck in a screen until our phones fall asleep 
Oh, I am never letting go of you."


Cuando vi el más reciente disco de Jeff Rosenstock, me sentí confundido, pues el disco se llama WORRY. (preocupación en inglés) pero en la portada vi a un tipo feliz bailando, buscando en Internet información de donde salió esa peculiar foto, averigüé que se trataba de mismo Rosentsock y que dicha foto fue tomada nada más que el día de su boda el año pasado; mi confusión aumento cuando comencé a escuchar las canciones que forman el disco, ya que en su mayoría habla de gentrificación, desigualada económica y el abuso policial en los EE.UU., en donde predominan la desesperanza y fatalidad, ya que me parece extraño que utilice una foto en donde desborda optimismo en un disco de dichas características; el disco tiene una estructura la cual ha sido comparada con el mítico Abbey Road y con el compilado Short Music for Short People de finales de los 90’s, en donde la primera parte nos presenta las canciones más “largas” y más “sólidas” mientras que luego 11 canciones en tan sólo 19 minutos; musicalmente el disco es heredero del punk, siguiendo los cánones musicales y líricos de este género, no obstante Rosenstock no se olvida el ska (sus inicio con The Arrogant Sons of Bitches) ya que en la última parte intercala ambos géneros.  WORRY. es el punto de quiebre de Rosenstock, ya que creo que es su etapa donde consolida su carrera como solista; debido que el disco muestra toda su versatilidad y capacidad como músico y compositor.

Track Listing:



Daniel Mosquera